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Dormir en un castillo
Fortalezas levantadas para resistir, no para alojar. Eso condiciona todo lo que vas a encontrar dentro: muros de varios metros, ventanas pequeñas, escaleras de piedra y una temperatura que baja sola en verano.

Fotografía de El Pantera · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons
Qué te vas a encontrar
- Habitaciones muy distintas entre sí: en una fortaleza no hay dos estancias iguales, así que la que te toque importa más que en cualquier hotel.
- Escaleras. Muchas. Los ascensores llegan donde llegan y la piedra manda.
- Silencio real por la noche, porque suelen estar sobre un cerro y apartados del pueblo.
Antes de reservar, ten en cuenta
Si viajas con poca movilidad o con carrito, pregunta por la habitación concreta antes de reservar. La accesibilidad en un edificio del siglo XII es la que es.
Tenemos 9 para ti
Cada ficha te cuenta qué tiene de especial y si encaja con lo que buscas.

Siglo XV
Castillo del Buen Amor
Topas, Salamanca
Conserva el foso con agua alrededor de todo el recinto y se entra cruzándolo. Dentro, el patio de armas se ha cubierto y hace de salón, así que el castillo se usa entero y no solo por fuera.

Siglo XIV
Castell d'Empordà
La Bisbal d'Empordà, Girona
Salvador Dalí quiso comprarlo y no llegó a hacerlo; la anécdota la cuentan allí. Desde la terraza se ve el Empordà entero hasta el mar, que está a un cuarto de hora.

Siglo IX
Parador de Cardona
Cardona, Barcelona
Dentro del recinto amurallado está la colegiata de Sant Vicenç, románica del siglo XI, con su cripta. No es un edificio anexo: duermes dentro del mismo recinto que la iglesia.

Siglo XII, sobre una alcazaba anterior
Parador de Sigüenza
Sigüenza, Guadalajara
El patio de armas está intacto y se cruza para llegar a las habitaciones. Desde las almenas se ve el pueblo entero y la catedral, a diez minutos andando cuesta abajo.

Siglo VIII, de origen musulmán
Parador de Alarcón
Alarcón, Cuenca
Es diminuto: apenas una docena de habitaciones dentro de la torre del homenaje. Eso lo convierte en el más difícil de reservar y en el que más se parece a tener un castillo para ti.

Siglo X, reformado en el XVI
Parador de Hondarribia
Hondarribia, Gipuzkoa
Los muros del vestíbulo tienen varios metros de espesor y se ven en corte. No hay restaurante propio, pero sales por la puerta y estás en la plaza de Armas, a dos calles de la calle San Pedro.

Edificio del siglo XX junto al castillo del siglo XIII
Parador de Jaén
Jaén, Jaén
El salón principal tiene bóvedas de crucería de gran altura. Desde la terraza se ve el mar de olivos hasta donde alcanza la vista, que es la imagen que la gente viene a buscar a Jaén.

Siglo XIV, sobre fortaleza almohade
Parador de Carmona
Carmona, Sevilla
La terraza se asoma en vertical sobre la vega. Está a media hora de Sevilla, así que funciona como base tranquila para visitar la ciudad sin dormir en ella.

Siglos XIV y XV
Parador de Oropesa
Oropesa, Toledo
Fue uno de los primeros castillos españoles convertidos en parador, a comienzos de los años treinta. Es decir, es de los edificios donde empezó esta idea de alojarse en monumentos.
