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Transparencia

Cómo elegimos

Un directorio que gana dinero con enlaces tiene que explicar su criterio. Este es el nuestro, incluidas las partes incómodas.

Qué entra

Solo alojamientos instalados en un edificio que fue otra cosa antes: una fortaleza, un convento, un palacio, un hospital de peregrinos, una casa señorial. El edificio tiene que ser el motivo por el que alguien elegiría dormir ahí.

Cada ficha tiene que poder responder a una pregunta concreta: ¿cuál es el detalle que hace que este sitio no sea intercambiable con otro? Si la respuesta es «tiene mucho encanto», la ficha no se publica.

Qué no entra

  • Hoteles modernos con decoración de época.
  • Alojamientos que nadie elegiría por el edificio.
  • Sitios que no hemos podido documentar.

De dónde salen los datos

Lo que contamos de cada edificio es historia, no comercio: qué fue, de qué siglo es, qué se conserva. Esos datos no caducan, y por eso este directorio no depende de mantener precios al día.

Deliberadamente no publicamos precios ni puntuaciones. Un precio que enseñemos hoy será falso dentro de un mes, y una puntuación inventada por nosotros no vale nada al lado de miles de reseñas reales. Para eso está Booking, que lo hace mejor.

Qué está pendiente de comprobar

Ahora mismo hay 26 fichas cuya presencia en Booking.com no está verificada. Los datos históricos sí lo están; lo que falta es confirmar que la propiedad está listada y con qué nombre exacto. Cada ficha lo indica en su cabecera. Preferimos decirlo antes que dar por hecho algo que no hemos mirado.

Cómo ganamos dinero

Con enlaces de afiliación. Si reservas desde la ficha de un alojamiento, podemos recibir una comisión, y a ti no te cuesta más.

Dos reglas que nos imponemos: el enlace solo aparece en la ficha del alojamiento —las guías y los listados no llevan ninguno— y la comisión no decide quién entra en el directorio. El criterio de arriba es el mismo para todos.

Tampoco vas a ver cuentas atrás, avisos de «quedan 2 habitaciones» ni urgencia fabricada. Si un sitio te encaja, te encaja hoy y la semana que viene.

Errores

Si algo de lo que contamos está mal —el edificio, el siglo, un dato histórico— queremos saberlo y corregirlo. Un directorio que se equivoca y no lo arregla no sirve para nada.

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