Directorio · Castillos · Andalucía
Castillo
Parador de Jaén
Jaén, Jaén

Fotografía de Pepepitos · Public domain · Wikimedia Commons
- El edificio
- Edificio del siglo XX junto al castillo del siglo XIII
- Qué fue
- Castillo
- Dónde
- Andalucía
- Comprobado en Booking
- Pendiente
Antes de ser un hotel
Edificio levantado en estilo medieval junto al castillo de Santa Catalina, de origen almohade y reconstruido tras la conquista castellana, en lo alto del cerro que domina la ciudad.
Lo que no vas a encontrar en otro sitio
El salón principal tiene bóvedas de crucería de gran altura. Desde la terraza se ve el mar de olivos hasta donde alcanza la vista, que es la imagen que la gente viene a buscar a Jaén.
Te va a gustar si
Parada de camino a Andalucía. Es de los pocos sitios donde la vista justifica por sí sola la noche.
Y esto conviene que lo sepas
El edificio como tal es del siglo XX imitando lo medieval, no una fortaleza original. El castillo auténtico está al lado y se visita aparte.
Cómo se duerme aquí
- Habitaciones muy distintas entre sí: en una fortaleza no hay dos estancias iguales, así que la que te toque importa más que en cualquier hotel.
- Escaleras. Muchas. Los ascensores llegan donde llegan y la piedra manda.
- Silencio real por la noche, porque suelen estar sobre un cerro y apartados del pueblo.
Te lo contamos con calma en dormir en un castillo.
Encaja con
Aparece en estas guías
¿Y si está completo?
Pasa a menudo: son sitios pequeños y se llenan. Estos tres se le parecen bastante.

Castillo
Parador de Carmona
Carmona, Sevilla
La terraza se asoma en vertical sobre la vega. Está a media hora de Sevilla, así que funciona como base tranquila para visitar la ciudad sin dormir en ella.

Castillo
Castillo del Buen Amor
Topas, Salamanca
Conserva el foso con agua alrededor de todo el recinto y se entra cruzándolo. Dentro, el patio de armas se ha cubierto y hace de salón, así que el castillo se usa entero y no solo por fuera.

Castillo
Castell d'Empordà
La Bisbal d'Empordà, Girona
Salvador Dalí quiso comprarlo y no llegó a hacerlo; la anécdota la cuentan allí. Desde la terraza se ve el Empordà entero hasta el mar, que está a un cuarto de hora.
