Directorio · Castillos · Valle del Rin
Castillo
Romantik Hotel Schloss Rheinfels
Sankt Goar, Renania-Palatinado · Alemania

Fotografía de Bytfisch · CC BY-SA 3.0 de · Wikimedia Commons
- El edificio
- Siglo XIII
- Qué fue
- Castillo
- Dónde
- Valle del Rin
- Comprobado en Booking
- Pendiente
Antes de ser un hotel
Fortaleza fundada en 1245 por los condes de Katzenelnbogen para cobrar peaje en el Rin; llegó a ser la mayor del río y resistió a Luis XIV en 1692, antes de que los franceses la volaran en 1797.
Lo que no vas a encontrar en otro sitio
Las ruinas de la fortaleza, enormes, se visitan, y el hotel está en su borde, mirando a la roca de Loreley y al castillo de Katz en la otra orilla. Es el tramo más fotografiado del Rin romántico.
Te va a gustar si
Quien haga el Rin en barco o en coche y quiera dormir frente a Loreley con una ruina medieval al lado.
Y esto conviene que lo sepas
Los edificios del hotel son en buena parte modernos, construidos junto a la ruina; el ambiente medieval lo da el entorno más que la habitación.
Cómo se duerme aquí
- Habitaciones muy distintas entre sí: en una fortaleza no hay dos estancias iguales, así que la que te toque importa más que en cualquier hotel.
- Escaleras. Muchas. Los ascensores llegan donde llegan y la piedra manda.
- Silencio real por la noche, porque suelen estar sobre un cerro y apartados del pueblo.
Te lo contamos con calma en dormir en un castillo.
Encaja con
¿Y si está completo?
Pasa a menudo: son sitios pequeños y se llenan. Estos tres se le parecen bastante.

Castillo
Burghotel Auf Schönburg
Oberwesel, Renania-Palatinado
Está en el tramo del Rin declarado Patrimonio de la Humanidad, entre Bingen y Coblenza: desde las habitaciones se ven los barcos, las viñas y los castillos de la otra orilla. Se sube andando desde Oberwesel por un camino entre muros.

Castillo
Castillo del Buen Amor
Topas, Salamanca
Conserva el foso con agua alrededor de todo el recinto y se entra cruzándolo. Dentro, el patio de armas se ha cubierto y hace de salón, así que el castillo se usa entero y no solo por fuera.

Castillo
Castell d'Empordà
La Bisbal d'Empordà, Girona
Salvador Dalí quiso comprarlo y no llegó a hacerlo; la anécdota la cuentan allí. Desde la terraza se ve el Empordà entero hasta el mar, que está a un cuarto de hora.
