Directorio · Castillos · Dordoña y Lot
Castillo
Château de Mercuès
Mercuès, Lot · Francia

Fotografía de Torsade de Pointes · Public domain · Wikimedia Commons
- El edificio
- Siglo XIII
- Qué fue
- Castillo
- Dónde
- Dordoña y Lot
- Comprobado en Booking
- Pendiente
Antes de ser un hotel
Residencia de los condes-obispos de Cahors durante siete siglos, sobre un espolón que domina el valle del Lot. Reconstruido varias veces desde el siglo XIII, fue hotel ya en los años cincuenta.
Lo que no vas a encontrar en otro sitio
El castillo tiene bodega propia y produce vino de Cahors, el malbec original, que envejece en una bodega excavada bajo el patio. Desde las habitaciones de las torres se ve el meandro del Lot.
Te va a gustar si
Quien recorra el Lot, Cahors, Saint-Cirq-Lapopie y los viñedos, y quiera dormir donde vivían los obispos.
Y esto conviene que lo sepas
Cierra en invierno y las habitaciones del castillo tienen precio de Relais & Châteaux; hay tarifas más bajas en temporada baja.
Cómo se duerme aquí
- Habitaciones muy distintas entre sí: en una fortaleza no hay dos estancias iguales, así que la que te toque importa más que en cualquier hotel.
- Escaleras. Muchas. Los ascensores llegan donde llegan y la piedra manda.
- Silencio real por la noche, porque suelen estar sobre un cerro y apartados del pueblo.
Te lo contamos con calma en dormir en un castillo.
Encaja con
¿Y si está completo?
Pasa a menudo: son sitios pequeños y se llenan. Estos tres se le parecen bastante.

Castillo
Château de la Treyne
Lacave, Lot
Está colgado sobre el río: la terraza donde se cena da al vacío sobre la Dordoña. Rocamadour queda a diez minutos y los castillos de Beynac y Castelnaud, río abajo.

Castillo
Castillo del Buen Amor
Topas, Salamanca
Conserva el foso con agua alrededor de todo el recinto y se entra cruzándolo. Dentro, el patio de armas se ha cubierto y hace de salón, así que el castillo se usa entero y no solo por fuera.

Castillo
Castell d'Empordà
La Bisbal d'Empordà, Girona
Salvador Dalí quiso comprarlo y no llegó a hacerlo; la anécdota la cuentan allí. Desde la terraza se ve el Empordà entero hasta el mar, que está a un cuarto de hora.
